|
|
|
Nosotros |
|
Destacamos el valor de la denominación de origen para enfatizar las singularidades de las elaboraciones poniendo en valor un aspecto más que se suma al de la variedad y las prácticas culturales, el TERRITORIO. VIÑEDOS DE TENERIFE confía en la evolución de las denominaciones de origen entendiendo que sólo tendrán sentido aquellas que sean capaces de proteger vinos en los que se exprese el TERRUÑO. Justamente en ese momento la importancia del VITICULTOR se iguala a la del BODEGUERO y podremos hablar de GRANDES VINOS.
Creemos que a las denominaciones de origen les queda un largo recorrido y que hoy son dentro de la filosofía europea del vino el mejor instrumento para garantizar el futuro de nuestra viticultura.
Nadie duda de los logros alcanzados por nuestra vitivinicultura en los últimos 20 años. El subsector se ha transformado y ha evolucionado aprovechando toda la tecnología transferible. Este desarrollo se materializó principalmente en las bodegas, hecho que permitió un salto cualitativo de los vinos canarios. La constitución de las denominaciones de origen, la inclusión de nuestros vinos en la alimentación, la reserva de un espacio en las cartas de la restauración, el reconocimiento de los consumidores y los premios recibidos en concursos nacionales e internacionales permitieron vislumbrar un futuro prometedor al binomio viticultura-bodega canaria.
Sin embargo, la viticultura no es transferible, los avances en viticultura no son fácilmente imitables. El viñedo exige un conocimiento científico de las condiciones agronómicas y de la realidad socioeconómica del territorio sobre el que se quiere actuar. Esta asignatura mal coordinada tanto por los viticultores como por las distintas administraciones ha provocado que no alcanzáramos las expectativas generadas. El análisis de nuestro mercado, la elasticidad de la demanda, el estudio tanto de los costes vitivinícolas como de los distintos canales de distribución, hubieran permitido establecer una política agrícola que generara una vitivinicultura sostenible.
El subsector se encuentra hoy ante un dilema difícil. Por un lado el viticultor necesita precios de uva más altos para que su actividad sea rentable y por otro la bodega no puede incrementar el precio del vino sin perder cuota de mercado. Esta necesidad de avanzar se ve aún más limitada por desarrollar la actividad comercial en un mercado pequeño, cautivo y fragmentado.
Proponemos un esfuerzo decidido en mejorar la comercialización interna al mismo tiempo que se ponen las condiciones para ampliar el mercado al territorio continental europeo. Este esfuerzo en la exportación tiene su justificación en el convencimiento de que existen vinos producidos en Canarias de calidad suficiente para competir en el mercado internacional. Apostamos por dos líneas de trabajo: • Garantizar la competitividad de las producciones locales en el mercado regional anulando los costes de insularidad y lejanía. • Garantizar la competitividad de las producciones locales en el mercado continental europeo anulando los costes de lejanía.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Patrocina



|